El Monasterio de los Jerónimos es una de las mayores obras maestras del arte manuelino en el mundo. Fue encargado por el rey Manuel 1 para celebrar el regreso de Vasco de Gama tras descubrir la ruta de las Indias. Debido a su belleza, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Construido para demostrar el poder político del Reino de Portugal, también representa una especie de agradecimiento a Dios por las riquezas que Vasco de Gama encontró y trajo de vuelta a casa en su camino a las Indias. Su ubicación en la costa recuerda el período de gran expansión de finales del siglo XV y, más concretamente, el lugar donde el navegante, junto con sus hombres, se reunía en oración la noche antes de zarpar.
Las obras se iniciaron entre 1501 y 1502 y se terminaron aproximadamente un siglo después. Los elementos arquitectónicos que componen el monasterio son maravillosos, como las esculturas de plantas y animales exóticos y los símbolos del arte de la navegación, típicos del estilo manuelino. El exterior es opulento y cubre la magnificencia de los portales, mientras que el interior es más sencillo y consta de una sola nave y varias capillas. Alberga la Capilla Mayor, la Sacristía y el Panteón Real. El claustro es uno de los más admirados de Portugal, debido a su forma cuadrangular y a las numerosas esculturas con elaboradas decoraciones.
En el interior del Monasterio de los Jerónimos se encuentran las tumbas del rey Manuel I y su familia, de Vasco de Gama, del poeta Luis de Camões y de Fernando Pessoa.
El complejo del monasterio también alberga el Museu Nacional de Arqueológia (Museo Nacional de Arqueología) y el Museu da Marinha (Museo Marítimo).