El famoso trenecito rojo de cremallera desde Chamonix le llevará hasta la cima del Montenvers, a 1.913 m. A su alrededor, un panorama extraordinario del glaciar de la Mer de Glace, el Drus y las Grandes Jorasses. Una vez allí, no se pierda la visita a la gruta de hielo, un auténtico viaje al corazón del glaciar. Esta gruta, tallada cada año, describe la vida de los habitantes de la montaña a principios del siglo XIX. Se puede acceder a ella a pie, por un sendero de unos 20 minutos, o en teleférico. Atención: a la salida del teleférico, 580 escalones le separan de la entrada de la cueva. Verdadero vestigio del cambio climático de nuestro siglo, el yacimiento de Montenves merecía un espacio dedicado íntegramente a la glaciología. Visitando este espacio interactivo y pedagógico, descubrirá la Mer de Glace, su formación, su historia y su evolución futura. La visita total (incluyendo la cueva y el paseo) dura una media de 2-3 horas. El tiempo de visita puede duplicarse en caso de que haya un gran número de visitantes.