El patrimonio del Museo de la Carta de Amor está constituido por la carta de amor, un género literario diferente de todos los demás porque implica una comunión particular entre el escritor y el destinatario, que implica no sólo el lenguaje sino también el papel, la emoción, la percepción e incluso la relación que se establece entre ambos, la historia y el entorno que ambos comparten.
El Museo se dirige a los jóvenes y a todos aquellos que se han vuelto analfabetos por sentimiento, privados en parte de la alegría única e inimitable de interpretar la riqueza de nuestras palabras y los sentimientos que éstas transmiten: la imposibilidad que tienen hoy los hombres de reconocerse en su propia historia, en la riqueza y la dinámica de sus propias palabras y de vivirlas: las del amor.