El Foro de Trajano, el último y más grandioso de los Foros Imperiales, fue construido por Trajano entre el 107 (año de su triunfo sobre los dacios) y el 113 d.C. aplanando un trozo de la colina del Quirinal, la silla de montar que lo unía a la colina Capitolina. El monumento, obra del gran arquitecto Apolodoro de Damasco, tenía un total de 300 metros de largo y 185 de ancho y se articulaba en terrazas ligeramente elevadas una sobre otra. El plano del Foro de Trajano era más articulado y complejo que el de sus predecesores: incluía, de hecho, una vasta plaza, flanqueada por pórticos con exedras al fondo, dominada en un lado por la imponente Basílica Ulpia, detrás de la cual se encontraba la Columna de Trajano, entre dos salas interpretadas como bibliotecas; En el lado opuesto, la plaza estaba delimitada por una gran sala de planta trisegmentada (con un sector central rectilíneo y sectores laterales oblicuos hacia el interior), cuya monumental fachada columnada servía de telón de fondo a la colosal estatua ecuestre del emperador, y, tras el sector central de ésta, por un patio cuadrangular que pretendía poner el conjunto en comunicación con el Foro de Augusto. El conjunto monumental sirvió de marco solemne para las ceremonias públicas, atestiguadas en varias ocasiones por las fuentes antiguas, y para la erección de estatuas, destinadas a honrar a personajes ilustres de las distintas épocas.