Génova es, junto con Hong Kong y San Francisco, una de las ciudades más verticales del mundo (el centro se eleva desde el mar hasta las montañas a una altura de 310 metros ininterrumpidos), y por ello cuenta con un sistema de transporte público un tanto "peculiar".El funicular de Génova es un sistema de transporte público que conecta el centro histórico de la ciudad, situado en la colina de Castelletto, con la zona baja, en particular el barrio de Principe-Righi.El funicular se inauguró en 1901 y consta de dos líneas: el funicular de Sant'Anna y el funicular de Zecca-Righi. El funicular de Sant'Anna tiene una longitud de 636 metros y una pendiente del 37,5%, mientras que el funicular de Zecca-Righi tiene una longitud de 1182 metros y una pendiente del 16%.Ambas líneas del funicular de Génova ofrecen espectaculares vistas panorámicas de la ciudad, el puerto y el mar. En particular, el funicular de Sant'Anna es famoso por su vista de la Lanterna, el famoso faro de Génova.El funicular de Génova está considerado una obra de arte de la ingeniería, ya que ha conservado la mayor parte de sus características originales y ha sufrido pocas modificaciones a lo largo de los años. Además, el funicular fue declarado monumento nacional en 1966.Hoy en día, el funicular de Génova sigue en servicio y es una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad.