La iglesia, anexa al monasterio benedictino fundado en 1580, data de los siglos XI-XII. La fachada, que quedó en pie tras el terremoto de 1350, muestra las características de la arquitectura románica, con los arcos ciegos de coronación y el severo portal coronado por ornamentos de la escuela benedictina.
La contrafachada presenta un fresco de 1674: "Crucifixión con vista a Veroli". En el interior, una de las paredes de la iglesia fue pintada al fresco en el siglo XVIII. La pared del fondo, en cambio, fue pintada por el pintor F. Frezza (siglo XVII). Bajo el presbiterio de la iglesia se encuentra el "Oratorio de San Onofrio": una construcción más antigua que la propia iglesia que se apoya en los muros perimetrales de la ciudad, consta de dos naves con seis pilares, cuatro esquineros y dos centrales. Es interesante destacar la atrevida forma arquitectónica del Oratorio, con arcos, nervaduras y bóvedas de crucería, que posteriormente sirvió de modelo para otras construcciones góticas grandiosas y más conocidas, como la Abadía de Casamari.