A sólo 15 minutos a pie de la Piazza della Repubblica, en el corazón de Cortona, se alza la monumental Iglesia de Santa Maria Nuova, una joya arquitectónica que invita a ser descubierta. Su fundación se remonta a mediados del siglo XVI, cuando el renombrado arquitecto y pintor Giorgio Vasari, conocido por sus obras en Florencia, dio vida a este templo. La iglesia fue concebida como un espacio religioso que reflejara la grandeza del arte renacentista, y se ha mantenido como un símbolo de la devoción y del talento artístico de la época.
La historia de Santa Maria Nuova está entrelazada con la de Cortona, una ciudad que ha sido habitada desde tiempos etruscos. En el siglo XVI, la iglesia se construyó para satisfacer las necesidades espirituales de una comunidad en crecimiento, y su diseño innovador, con una planta centralizada y una imponente cúpula, la hizo destacar entre las edificaciones de su tiempo. La cúpula, aunque no se concluyó hasta el siglo XVII, se convirtió en un elemento distintivo del horizonte cortonense, marcando un punto de referencia para los viajeros e inspirando a otros arquitectos.
Al cruzar el umbral de la Iglesia de Santa Maria Nuova, los visitantes son recibidos por un interior que combina esplendor y solemnidad. La planta, trazada en forma de cruz griega, se inscribe en un cuadrado, lo que permite una disposición equilibrada y armoniosa. Los poderosos pilares que sostienen el tambor de la cúpula son un testimonio del ingenio de Vasari, mientras que las bóvedas de cañón que cubren los brazos de la cruz añaden una sensación de grandeza. En las esquinas, cuatro pequeñas cúpulas elevan aún más la atmósfera de magnificencia.
Entre las obras de arte que adornan sus muros, resalta la Natividad de Alessandro Allori, una pintura que captura la esencia del Renacimiento con su uso de la luz y la composición. También destacan el San Carlos Borromeo de Baccio Ciarpi, que conmueve con su representación del santo impartiendo la comunión a los apestados, y la Anunciación de Empoli, que refleja la maestría de la época. Cada obra narra una historia, no solo de la fe, sino de la historia cultural de Cortona.
La vida local en Cortona está impregnada de tradiciones y festividades que celebran su rica herencia. En el mes de mayo, se lleva a cabo la Festa di Santa Maria Nuova, donde la comunidad se reúne para rendir homenaje a la iglesia con procesiones y actividades festivas, llenando las calles de música, danza y color. Durante esta celebración, los habitantes ofrecen productos locales, como el vino Cortonese y el olio extra virgen, que son parte integral de la gastronomía de la región.
Hablando de gastronomía, Cortona es conocida por sus delicias culinarias que reflejan la simplicidad y frescura de los ingredientes locales. Entre los platos típicos, el pici, una pasta hecha a mano, destaca por su textura y sabor, a menudo servida con salsa de tomate y ajo. No se puede dejar de mencionar el pecorino, un queso de oveja que se produce en las colinas circundantes, y el vin santo, un vino dulce que acompaña a los postres. Un recorrido por el mercado local ofrece la oportunidad de degustar estos sabores auténticos y conocer a los artesanos que los producen.
Una de las curiosidades menos conocidas de la Iglesia de Santa Maria Nuova es que, a pesar de ser una construcción del Renacimiento, la iglesia ha sido objeto de numerosas restauraciones a lo largo de los siglos. Los visitantes pueden encontrar pequeños detalles ocultos, como frescos que han sido parcialmente restaurados y que cuentan con la firma de artistas locales, agregando una capa adicional de historia y contexto a la visita.
Para aquellos que planean visitar Cortona, la mejor época es durante la primavera y el otoño, cuando el clima es templado y las multitudes son menores. Se recomienda realizar el recorrido a pie, ya que el centro de la ciudad está repleto de calles empedradas que invitan a ser exploradas. Un consejo práctico es llevar una botella de agua y un buen par de zapatos cómodos, ya que cada rincón de Cortona ofrece algo digno de admirar.
La Iglesia de Santa Maria Nuova no solo es un lugar de culto, sino un testimonio vivo de la historia, el arte y la cultura de Cortona. Cada detalle, desde su arquitectura hasta las obras de arte que alberga, teje una rica narrativa que espera ser descubierta. Para una experiencia más personalizada en este encantador destino, considera utilizar la aplicación Secret World y planificar tu itinerario a medida.