La Arcada es el punto central de Braga. Es en este lugar, diseñado por el arzobispo D. Diogo de Sousa en la Edad Media, donde los visitantes pueden sentir el verdadero aura de Braga. De 1715, construida por iniciativa del arzobispo D. Rodrigo de Moura Teles, esta arcada consta de ocho arcos a cada lado y tres arcos en la parte central, un total de 19 arcos. De acuerdo con su propósito original de socialización y encuentro, aquí se encuentran dos de los cafés más conocidos de la ciudad: El Café Vianna y el Café Astoria. El café Vianna nació en 1871 y son conocidas las referencias que escritores como Eça de Queirós y Camilo Castelo Branco hicieron del lugar. El Café Astória, junto al Café Vianna, es de 1928 y en el Diário do Minho del 15 de julio de ese año, se presentaba como "un establecimiento chic, recomendado a los más exigentes, a los que buscan, en la comodidad, una justificación para gastar su dinero". Entre 1994 y 1995 tuvo lugar la última intervención en la plaza, con la retirada definitiva de la circulación de automóviles. Este paso hizo de la Arcada un lugar aún más interesante y acogedor, afirmándola como uno de los lugares a visitar en Braga.