La Coppia Ferrarese IGP, el pan típico de Ferrara también conocido como "Ciupeta", tiene una peculiar forma de cinta formada por el cruce de dos trozos de masa que se unen en un nudo central del que parten cuatro "cuernos", cuyos extremos se llaman "crostini". La coppia puede conservarse unos días sin perder sus características crujientes, pero quienes visiten Ferrara notarán cómo sus habitantes no renuncian al ritual diario de comprar pan fresco y aromático en las panaderías del centro histórico. La zona de producción de la Coppia Ferrarese corresponde a toda la provincia de Ferrara pero, en realidad, se ha convertido en una especialidad tan popular que se encuentra en las mesas de toda Italia. El nudo o cinta central de la Coppia Ferrarese se llama también "grop" y encierra una miga blanda; de él salen, en forma de abanico, cuatro cuernos cuyos extremos se llaman crostini (o "curnit"). La corteza es dura, lisa y de color dorado, con vetas casi rubias en las zonas retorcidas. El interior es firme y el olor es penetrante y apetitoso; el sabor es sabroso. El peso debe estar entre 80 y 250 gramos.
En la calidad del producto acabado influyen mucho las características del agua y de las materias primas, el grado de humedad del aire, el sistema de elaboración que refleja los procedimientos antiguos, el proceso de leudado y la temperatura del horno. El tipo y la cantidad de ingredientes que deben utilizarse, así como el método de preparación, se describen analíticamente en el pliego de condiciones de producción.
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