La vibrante cultura hispana lo impregna todo en La Pequeña Habana: coloridos murales, monumentos a héroes del pasado y del presente, ancianos que juegan al dominó mientras discuten de política y torcedores de puros que trabajan a fondo entre el aroma siempre presente del café cubano. Estas escenas de la vida cotidiana de La Pequeña Habana tienen como telón de fondo la música palpitante, los vibrantes escaparates, las singulares galerías de arte y los pintorescos restaurantes de la zona. Más adelante, entre las avenidas 15 y 17 SW, el Distrito de las Artes alberga una serie de estudios y galerías que exhiben algunas de las mejores obras de arte latinoamericano del país. Cerca de allí, el Museo y Biblioteca de la Bahía de Cochinos consagra a la tripulación de la malograda invasión de la Bahía de Cochinos. Las dos manzanas al suroeste de la calle 13, al sur de la Calle Ocho, contienen una serie de monumentos a patriotas y luchadores por la libertad cubanos.