En el emplazamiento de un antiguo convento franciscano, en la década de 1950 el arquitecto milanés Tommaso Buzzi compró toda la propiedad y construyó lo que él consideraba la "ciudad ideal". El resultado es un batiburrillo neomanierista de referencias a la arquitectura del pasado, una profusión de escaleras que no llevan a ninguna parte, una alegoría escatológica de la existencia contada con el hermetismo propio de la aristocracia masónica del siglo XVIII. Un viaje kafkiano a lo más profundo de nuestro ser.
La Scarzuola es una casa privada, es obligatorio reservar el día y la hora de la visita llamando al 0763/837463 o escribiendo a info@lascarzuola.com coste del billete 10,00 euros por persona.