La Villa de Mosaicos de Spello fue descubierta en julio de 2005, justo fuera de los muros de Spello, en la zona de Santa Ana, durante las obras de construcción de un aparcamiento público. En este territorio se encontraron restos de un antiguo mosaico que dieron paso a las excavaciones y posteriormente a la cuidadosa restauración. Todas las operaciones se llevaron a cabo con la dirección científica de la entonces Oficina del Patrimonio Arqueológico de Umbría y sacaron a la luz una villa de grandes dimensiones.
Las veinte habitaciones que se han sacado a la luz se refieren al sector central de la villa, que cubre una superficie total de unos 500 metros cuadrados. Diez de estas habitaciones conservan suelos muy bellos con mosaicos policromos, con motivos geométricos y figurativos. La entrada se ha perdido.
Alrededor del peristilo, es decir, el patio porticado que rodea el jardín interior, hay varias salas, cuyos nombres derivan de las figuras y los motivos decorativos de los mosaicos: la Sala de los Pájaros, la Sala de las Ánforas, el Triclinio, la Sala del Sol Radiante, la Sala de los Mosaicos Geométricos, el Peristilo, la Sala de los Escudos y la Sala Caliente.
Entre las habitaciones, cabe destacar el amplio triclinio y el Salón de los Banquetes, cuyo suelo tiene en su centro una escena de derramamiento de vino. Otros personajes, dispuestos simétricamente, representan las estaciones, asociadas a figuras de sátiros de la procesión dionisíaca (Baco), lo que significa una alusión al bienestar, a la buena cosecha y al placer.