El Viale delle Cento Fontane es una larga calle que conecta la Fontana dell'Ovato con la Rometta, otra hermosa fuente.
Toda la avenida cuenta con un centenar de fuentes, desarrolladas en 3 niveles, formadas por lirios, águilas y obeliscos, que simbolizan la Casa de Este y relatan alegóricamente el curso de los 3 ríos que nacen de los montes Tiburtinos, Albuneo, Aniene y Ercolaneo (representados por los 3 niveles de las fuentes) que desembocan en el río Tíber (simbolizado por la fuente Rometta). Toda la avenida está pavimentada con precioso mármol romano antiguo. A lo largo de las cien fuentes hay parterres de flores, coloridos y alegres, que, junto con la presencia de árboles y vegetación, aportan serenidad y tranquilidad.
A mitad de la avenida hay un hermoso y amplio balcón desde el que se puede admirar la Fuente de los Dragones, a la que se accede directamente por una escalera circular.
El estilo arquitectónico puede compararse, sin duda, con el barroco en su versión más embrionaria, tan bella que fue elegida como telón de fondo de algunas escenas de la colosal película Ben Hur e inspiró algunos versos de las Elegías romanas de Gabriele D'Annunzio.