Las Catacumbas de París (Les Catacombes de Paris) se utilizaron como lugar de enterramiento de los huesos parisinos en el siglo XVIII, tras la superpoblación de los cementerios parisinos y el cierre del Cementerio de los Inocentes (Les Innocents).
Las catacumbas son canteras subterráneas que abarcan una porción de las antiguas minas de París cerca de Place Denfert-Rochereau y, en ese momento, estaban fuera de las puertas de la ciudad. La decisión oficial de utilizar las canteras se tomó el 9 de noviembre de 1785 y fueron bendecidas el 7 de abril de 1786, tras lo cual se trasladaron allí los huesos del cementerio de Saint-Nicolas-des-Champs. A lo largo de los años se acumularon más restos en las catacumbas de París, incluidos los que murieron en varios disturbios durante la Revolución Francesa. En total, aproximadamente seis millones de esqueletos humanos yacen dentro de las Catacumbas de París.
Una fascinante, inusual y algo inquietante atracción turística, Las Catacumbas de París bien merecen una visita para aquellos que no son claustrofóbicos o se asustan fácilmente. Un recorrido por las catacumbas dura aproximadamente una hora e implica subir 83 escalones.