Las puertas de Igor Mitoraj Altura 6,5 m. Anchura 3 m. Pesa 3 toneladas. Puerta derecha: ANUNCIO El tema es el misterio de la Anunciación del Ángel a la Virgen María: un ángel desde arriba (puerta de la izquierda) y María escuchando (puerta de la derecha). Un fondo difuso permite vislumbrar el mundo. El globo terráqueo se despliega a través de fondos glabros y capas ondulantes que pretenden significar la transformación del tiempo cronológico en un tiempo de gracia. En el luneto, de forma sobria y dispersa, algunas figuras resaltan la presencia de los Ángeles: figuras sólo con cabeza, a veces con los ojos vendados, y un cuerpo juvenil sin cabeza. Es difícil captar su esencia dada la altura a la que se encuentran. En la parte inferior de la puerta se encuentra la inscripción: Ecce ancilla domini fiat mihi secundum verbum tuum. Puerta de la izquierda: RESURRECCIÓN Puerta izquierda Simboliza a Cristo resucitado, representado por una figura que lleva una cruz tallada en su cuerpo, signo de amalgama natural y de reparto. La figura de Cristo resucitado se hace una con la Cruz que penetra en lo más profundo de su cuerpo. La resurrección es vista como el triunfo de la Cruz sobre la Muerte y el Mal. Jesús es concebido como una figura joven y hermosa, ahora purificada por el sufrimiento. En el fondo hay una cabeza vendada y la palma de una mano. También aquí, en el luneto, las figuras sobrias y dispersas pretenden representar a los mártires. Puerta derecha En la parte inferior, dos cabezas vendadas y sobre ellas la firma del artista: Igor Mitoraj, A.D. MMV (en el Año de Nuestro Señor 2005). Los paneles son esencialmente lisos, pero el bronce presenta espléndidas tonalidades de diferentes pátinas: una verde, otra de color óxido y otra de color terracota. La figuración esencial de la propia narración está flanqueada por grandes espacios vacíos y "silencios". Las figuras de los lunetos recuerdan así el título de la basílica: Ángeles y mártires. En el interior de ambas puertas hay grandes figuras de cuerpo entero de "Arcángeles". En las puertas que se abren, dos pequeñas cabezas vendadas, muy juntas.