Uno de los primeros ejemplos de una cúpula decorada con figuras pintadas y elementos arquitectónicos, fue realizada por Melozzo da Forlì entre 1477 y 1479 para la sacristía de San Marco en el Santuario de la Santa Casa de Loreto, Este es, como ya se ha mencionado, uno de los primeros ejemplos de una cúpula decorada con figuras y elementos arquitectónicos, temas decorativos fuertemente influenciados por la Cámara Picta de Andrea Mantegna en Mantua. El proyecto preveía la disposición de una serie de figuras en el interior de la cuenca, escorzadas para una correcta visión desde abajo, e insertadas en marcos con falsos relieves de estuco, de modo que la arquitectura pintada parecía ser una continuación de la arquitectura real. La bóveda tiene un esqueleto arquitectónico pintado con nervaduras y marcos que convergen hacia la parte superior de la cúpula que enmarcan las ventanas abiertas al cielo y en correspondencia de las cuales hay ocho Ángeles con alas extendidas y que llevan los Símbolos de la Pasión. Arriba hay una corona de ángeles y querubines que enmarcan el escudo de armas del cliente rodeado por un festón. En la base del tambor de la cúpula hay una serie de Profetas representados sentados en una cornisa pintada. En la pared de abajo está la entrada de Jesús a Jerusalén, encerrada dentro de un marco centrado. Las figuras parecen encajar perfectamente en la arquitectura pintada, ofreciendo un ejemplo de la habilidad de perspectiva del siglo XV que le valió a Melozzo el reconocimiento de gran perspectiva por parte de Vasari.