El Museo Arqueológico Cívico de Vetulonia describe la historia del territorio que alberga, según un orden cronológico-topográfico, los hallazgos de los restos de la ciudad y de la necrópolis de Vetulonia, pero también del área territorial controlada por ella. De particular interés son los hallazgos procedentes de la necrópolis de Villanov¬iane (siglos IX-VIII a.C.) con las urnas configuradas como choza, adecuadas para albergar las cenizas del difunto pertenecientes a una clase alta (sala A). En el período siguiente, el de la Orientalizacíon (siglo VII a.C.), datan las llamadas tumbas circulares: entre éstas, por calidad y tipo de objetos, la del Primer Círculo de Pieles y la de la Leoncini de Plata con la presencia de objetos de oro (salas A, B). De una tumba circular, llamada la tumba del guerrero, sale la estela de Auvele Feluske en la que el difunto es representado como un guerrero armado (sala A). Los entierros monumentales más famosos, entierros de cámara con montículo de tierra, están representados por los restos del ajuar funerario del Diavolino (sala B) y sobre todo el ajuar funerario de la Fíbula Dorada con la preciosa fíbula de la que toma el nombre el entierro (sala A). La vitalidad del territorio también está atestiguada por los bienes funerarios de los montículos de Poggio Pelliccia (sala C) y Val Berretta con orfebrería y cerámica griega importada (sala D). Los hallazgos procedentes del depósito votivo hallado cerca de Costa Murata documentan la historia de Vetulonia en la época clásica (siglos V-IV a.C.): la presencia de cerámica pintada importada de Grecia, en particular de Atenas, es sustancial, entre la que se encuentra un cráter con la representación del rescate del cuerpo de Héctor atribuible al círculo del pintor griego Lydòs (sala B). Las fases de la vida de la ciudad en el período helenístico (siglos III-II a.C.) se ejemplifican con la exposición de los hallazgos de las excavaciones de los barrios habitados de este período (Salas E-G). Con el fin de sensibilizar a la comunidad sobre la complejidad y la riqueza de los materiales arqueológicos encontrados en el territorio vetuloniano y conservados en diferentes lugares, el Museo ha preparado desde 2002, de acuerdo con la Superintendencia Arqueológica de Toscana, la organización de exposiciones-eventos con la exposición temporal de ajuares o complejos de objetos de especial interés. Al mismo tiempo, a partir de 2004, la exposición permanente se ha enriquecido con otros valiosos hallazgos concedidos en depósito por la propia Superintendencia o donados por habitantes particulares de Vetulonia y el territorio municipal. Desde 2005 se ha establecido en el interior de una parte de las instalaciones del museo un sendero de vanguardia destinado a los ciegos y a las personas con discapacidad visual, que incluye la posibilidad de poner en marcha laboratorios táctiles con exposiciones auténticas.