En la dirección de la calle San Francisco, 14, se encuentra este museo ignorado por el gran público, pero apreciado por los bilbaínos amantes del arte, tanto por su solera como por tener una de las mejores colecciones de copias de esculturas clásicas que se pueden encontrar en Europa. El Museo de Reproducciones Artísticas de Bilbao, uno de los más antiguos de la ciudad, fue creado en 1927 con el objetivo de completar la oferta cultural de la villa y facilitar el aprendizaje de los estudiantes de Bellas Artes.
Desde su fundación, el museo ha tenido diferentes sedes hasta que se instaló definitivamente en la Iglesia neogótica del Corazón de María. Este emplazamiento proporciona una atmósfera especial a sus obras, tal y como se aprecia en el templo donde se expone su principal muestra.
Desde el principio, los promotores de este Museo dieron prioridad a la calidad de las obras que querían reproducir antes que a la cantidad. Las primeras obras llegaron desde Madrid, entre ellas David de Verrochio, El Niño de la Espina, El Torso de Belvedere... Más tarde llegaron otras réplicas de museos europeos, por ejemplo, del Vaticano Laocoön y sus hijos o Apolo Belvedere, y del Museo del Louvre de París La Venus de Nilo y La Victoria de Samotracia.
En definitiva, se trata de uno de los museos más antiguos de la capital vizcaína, donde se pueden descubrir obras de los grandes clásicos de extraordinaria calidad cuyos originales se encuentran en los mejores museos de Europa.
Una visita aquí (ver horario) ofrece la oportunidad de disfrutar plenamente de las principales obras escultóricas clásicas sin la molestia de un museo abarrotado; es realmente una experiencia única.