Uno de los palacios nobiliarios más bellos y opulentos que enriquecen Ragusa es el Palazzo Zacco, en Via San Vito.El palacio fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII por el barón Melfi di Sant'Antonio y más tarde pasó a ser propiedad de la familia Zacco a finales del siglo XIX.Situado en un ángulo, se puede admirar desde distintos puntos de vista y las diferentes perspectivas parecen hacerlo siempre cambiante. De gran elegancia es el portal principal, bordeado por dos columnas coronadas por capiteles corintios. Las columnas sostienen el balcón central, cerrado por una reja decorada con grandes flores de hierro.Especialmente interesantes son los otros cinco balcones (tres en cada alzado), todos ellos sostenidos por ménsulas con increíbles esculturas que representan figuras antropomorfas en curiosas poses, músicos, una sirena y máscaras grotescas.El balcón decorado con una máscara burlona y una lengua en evidencia, con una expresividad fuerte y natural que casi parece burlarse de los transeúntes, es ciertamente impresionante.Capaz de evocar imágenes imaginativas es el balcón en el que aparece una sirena acompañada de músicos, como para recordarnos las magníficas fiestas que tenían lugar en el palacio con ilustres invitados, suntuosos banquetes y siempre nuevas diversiones.En una esquina, en el piso superior, se encuentra el escudo de armas de los primeros propietarios del edificio, la familia Melfi. En la fachada que da a Corso Vittorio Veneto, hay una escultura de San Miguel Arcángel, colocada en el tímpano de la ventana central.El Palacio Zacco es una verdadera obra maestra de la arquitectura, con sus exquisitos detalles y elementos artísticos que contribuyen a la encantadora belleza del panorama histórico de Ragusa.