El Cabo de Gata está situado en el extremo sureste de la provincia de Almería. Su litoral está jalonado de acantilados, calas y playas. Este espacio, declarado Reserva de la Biosfera en 1997, incluye el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, así como algunos de sus alrededores.
La sierra del Cabo de Gata es de origen volcánico y su relieve se caracteriza por puntas afiladas de roca, diques, cráteres, cornisas y cúpulas. Esta particular formación geológica ha dado lugar a uno de los paisajes costeros más impresionantes del Mediterráneo español. En la parte sur de la Reserva se encuentran las salinas costeras, un hábitat de gran importancia para numerosas especies de aves migratorias. Destaca la época estival, que es cuando llegan numerosas especies, como los flamencos, las aves zancudas y las gaviotas. Matorrales y plantas herbáceas forman la flora local, entre las que se encuentran numerosas especies autóctonas. En cuanto al fondo marino, alberga especies como el pez escorpión de gran tamaño, el pejelagarto y el pez cardenal. Además de incluir todo el territorio del Parque Natural y su entorno, la Reserva de la Biosfera Cabo de Gata-Níjar fue declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y está incluida en el Convenio Ramsar bajo la categoría de Humedales de Importancia Internacional.