Morrovalle, en la provincia de Macerata, se encuentra en una de las suaves colinas que acompañan el curso del río Chienti, a pocos kilómetros tanto del mar Adriático como de los montes Sibillini. En el casco antiguo, construido alrededor del año 1000, se puede admirar la arquitectura medieval del Palacio del Podestà, el Palacio Lazzarini y la Torre Cívica, y merece la pena visitar el singular Museo Internacional del Belén, que recoge unos 800 belenes de todo el mundo, y el Museo Cívico-Pinacoteca, recientemente enriquecido con una sección arqueológica, con piezas que se remontan al periodo comprendido entre los siglos VII y VI a.C. Cerca de la ciudad se encuentra la Selva di San Francesco, un área natural con un sendero natural con señales especiales que indican las principales variedades de plantas y especies animales que pueblan el antiguo bosque de la ciudad.