El rábano picante no sólo da un sabor intenso a muchos platos fríos tradicionales de Estiria, sino que también es muy saludable. Durante muchos siglos se ha utilizado como remedio herbal. Contiene el doble de vitamina C que los cítricos, por lo que es una excelente cura para el resfriado. Sus aceites esenciales se liberan al rallar el rábano picante, lo que da a la raíz el inconfundible picor que puede hacer llorar a cualquier hombre adulto. En Estiria, el rábano picante acompaña sobre todo la tradicional "Brettljause" -una selección de jamones, patés y salchichas servidos en una tabla de madera- y la celebración de la Pascua "Osterjause", con sus huevos duros, fragantes jamones y pan blanco dulce. Los creativos cocineros también conjuran muchos otros entrantes y platos principales, guarniciones, pastas para untar y ensaladas a partir de esta raíz tan especial.