Edificio de carácter bramanteano, compuesto por un volumen central de planta circular atravesado por tres niveles de galerías a los que se adosan cuatro cuerpos octogonales más pequeños en forma de cruz griega, concluidos por una pequeña cúpula central y pequeñas cúpulas en las esquinas.
Construida tras la aparición de la Virgen a Caterina degli Uberti, Santa Maria della Croce es un buen ejemplo de la arquitectura renacentista lombarda, así como uno de los monumentos de arte y centros espirituales más importantes de la ciudad. El edificio tiene una planta central, perforada por tres galerías superpuestas, con capillas en los cuatro puntos cardinales. Obsérvese la majestuosa cúpula central, dividida en ocho segmentos, en la que se representa el triunfo de la Cruz. Se construyó entre 1490 y 1500 según un diseño de Giovanni Battaglio, inspirado en Bramante y en los dibujos de Leonardo Da Vinci. La planta es octogonal, de derivación ambrosiana, con alternancia de altares y capillas. Contiene espléndidos frescos renacentistas de Antonio Campi, Bernardino Campi y el veneciano Benedetto Diana. La grandiosa cúpula fue pintada al fresco por los hermanos Grandi y Gioacchino Parravicino (1702). Representa el Triunfo de la Cruz.