Este monumento, de estilo prerrománico, está situado a los pies del monte Naranco. Se encuentra entre los monumentos de Oviedo y Asturias que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El rey Ramiro I ordenó su construcción en el año 848 y lo utilizó como palacio real; posteriormente se convirtió en iglesia. El edificio tiene una planta rectangular en dos pisos, con un tramo central y dos alas laterales más cortas. El techo es de bóveda de medio cañón en todo el edificio, excepto en las salas laterales de la planta baja, que tienen techos de madera. El altar se encuentra fuera de la iglesia propiamente dicha y tiene una inscripción que data del 23 de junio de 848. También merece la pena ver la cripta con bóveda de cañón, dividida en cinco brazos por arcos de estilo perpignano, y el vestíbulo abovedado, abierto al exterior por ventanas en forma de arco.