El alcalde de un pueblo suizo ha encontrado una forma original de hacer publicidad: ha prohibido explícitamente la autopromoción, pero también todas las fotografías destinadas a los medios de comunicación social. ¿Por qué? Porque Bergun/Bravuogn es demasiado hermoso, y las imágenes de gente feliz en el idílico pueblo corren el riesgo de entristecer a los que no pueden ir allí. La noticia ha rebotado en todos los medios de comunicación internacionales, no siempre acompañada del vídeo en el que el alcalde explica la prohibición, lo que habría permitido comprender el componente irónico del mensaje. Piensa que los habitantes de Bergun han pedido a la NASA que borre las imágenes de los satélites, porque incluso desde el espacio es demasiado hermoso. Tam Tam estaba frenética, y durante varias semanas los medios de comunicación informaron de la extraña prohibición casi con una especie de idiotez. Una estrategia de marketing que fue brillante por decir lo menos: en pocos días, las imágenes de Bergun estaban en todas partes. Ahora el alcalde ha anunciado que la "prohibición amistosa" (como se llamaba) será levantada, y que la gente podrá volver a tomar fotos de las vacaciones en Bergun. Pero con moderación, para no entristecer a los familiares en casa.