Este museo está considerado como uno de los restos romanos más importantes del norte de España.
Situadas frente a la iglesia de San Pedro, en el casco antiguo de Gijón, las termas romanas fueron descubiertas en 1903, aunque no se abrieron al público hasta 1965. Los visitantes pueden ver unas termas públicas construidas entre los siglos I y IV, que debieron ser un lugar de encuentro para los habitantes de la ciudad.
Al lado del yacimiento se pueden ver objetos y restos arqueológicos que ayudan a comprender las técnicas de construcción, la vida cotidiana, la flora y la fauna de la época.