La Venus de Willendorf, también conocida como la mujer de Willendorf, es una estatuilla de 11 cm de altura, tallada en piedra caliza y pintada en ocre rojo, no originaria de la zona del descubrimiento, y que data del 24.000-22.000 a.C. Es sin duda la más famosa de las Venus del Paleolítico. El nombre de Venus no debe hacer pensar en una divinidad; las grandes formas y la vulva visible sugieren que la estatuilla tiene algo que ver con la fertilidad femenina. El cabello bien peinado era un elemento con una fuerte carga erótica en las culturas primitivas. La falta de pies sugiere que no debería haber sido colocado en un avión, sino quizás clavado en el suelo para aportar fertilidad. Aparte de la hipótesis de los ritos propiciatorios, la estatuilla podría ser simplemente un juguete para las niñas. Si no se tienen en cuenta los posibles significados simbólicos, la opulencia de la figura parece bastante inusual en una sociedad basada en la caza, donde la comida era escasa. La obesidad de la mujer podría estar relacionada con el hecho de que, debido a su elevado estatus social, podía comer en abundancia y ser relativamente inquieta. Así que podría tratarse del retrato de una mujer real y no de un ídolo abstracto. Se han encontrado artefactos similares en lugares lejanos, pero no se han encontrado ejemplos masculinos. Esto puede significar que las mujeres en la sociedad paleolítica tenían un papel muy importante. Por lo tanto, puede haber sido tanto una mujer real como una Gran Madre.