Uno de los lugares más singulares de Génova es, sin duda, el ascensor Castello d'Albertis-Montegalletto, que tiene la peculiaridad de empezar su recorrido como un vagón de tren y terminarlo como un ascensor. Se trata de un sistema único en el mundo, capaz de recorrer un tramo de 300 metros como un funicular y transformarse después en un ascensor para subir 70 metros en vertical.
Demos un paso atrás, en 1929 una empresa privada construyó el ascensor más imponente entre los de servicio público en Génova, conectando la Via Balbi y la estación de Piazza Principe con la zona del Castillo D'Albertis, manteniendo los precios más bajos que el servicio público, y en Génova este es un tema sensible, y no faltan usuarios. Tras varias modernizaciones, el sistema pasó a manos del Amt en 1976, que lo mantuvo en funcionamiento hasta 1995.
En este punto, Amt, después de pensarlo durante unos años, diseñó y construyó un sistema único en el mundo, combinando la aplicación de las tecnologías más avanzadas en tracción por cable con el uso de componentes técnicos propios de los teleféricos y ascensores para obtener la máxima fiabilidad. El resultado es un sistema integrado: el sistema horizontal del funicular recorre el túnel a una velocidad de 4,5 m. por segundo, el sistema vertical transporta el ascensor a 1,16 m. por segundo.
A lo largo de las estaciones podrá recorrer la historia de este sistema único y, una vez que llegue a la terminal, descenderá cerca del Castello d'Albertis, un edificio muy especial que esconde pasajes secretos y lugares normalmente inaccesibles al público. Aquí también podrá visitar el interesante Museo de las Culturas del Mundo y disfrutar de una impresionante vista de la ciudad.