Las primeras referencias a los "Cappellacci di Zucca ferraresi" se encuentran en los recetarios renacentistas de los Scalchi al servicio de la familia d'Este en Ferrara, donde se encuentran las primeras referencias a los "tortelli di zucca con il butirro" (tortas de calabaza con mantequilla) Los ingredientes son los mismos que en la receta actual, excepto por la adición de ciertas especias, como el jengibre y la pimienta, que han caído en desuso hoy en día, pero que eran particularmente populares en aquella época. Algunos historiadores locales afirman que el término dialectal "caplaz" se originó debido a la forma del producto, que se asemeja vagamente a la del sombrero de paja de los campesinos, llamado caplaz. La calabaza que se suele utilizar es la violina, variedad que debe su nombre a su forma alargada similar a la del instrumento musical, para la cual, en el pasado, también servía como depósito de agua o vino y como recipiente para la pólvora. Después de la cocción, ya sea al vapor o al horno, la carne se mezcla con queso parmesano o Grana Padano, huevos, pan rallado, sal, pimienta y nuez moscada; el relleno está listo para ser encerrado en forma de tortello en la pasta preparada a mano.