Lugares turísticos de renombre, Castrocaro Terme y Terra del Sole fueron galardonados en 2005 con la Bandera Naranja -sello de calidad para el turismo sostenible y el medio ambiente en el interior- por el Touring Club italiano. Su balneario de origen etrusco ya era famoso en la época romana. Sus aguas termales sulfurosas de sal-bromo-yodo-litio, su barro natural de sal-bromo-yodo y los centros de medicina estética y bienestar hacen de Castrocaro un famoso y moderno complejo termal abierto todo el año.
La ciudad experimentó su mayor crecimiento durante la Edad Media, gracias a sus aguas termales, y aún conserva un plan urbano medieval casi intacto con ny importantes vestigios del pasado.
Desde hace mil años, la enorme Fortaleza se eleva sobre la ciudad, con sus tres obras arquitectónicas y defensivas independientes: Girone (murallas), Rocca (fortaleza) y Cannoniere (arsenales mediceos). Considerada por los expertos como uno de los más bellos ejemplos de arquitectura medieval fortificada, hoy alberga el Museo Histórico.
Además de la famosa Fortaleza, merece la pena visitar el Baptisterio románico de San Juan, el Campanario, el Palacio Piancastelli del siglo XVIII y la Iglesia de los Santos Nicolò y Francesco, donde se puede admirar un valioso cuadro de Palmezzano.
En el encantador Parque del Balneario, no se pierda el Padiglione delle Feste (Pabellón de las Fiestas): un bello ejemplo de Art Decó diseñado por Diego Corsani con la colaboración artística de Tito Chini. Es uno de los numerosos ejemplos de arquitectura racionalista que se pueden admirar también en Castrocaro y Forlì.