El Cementerio Monumental de Staglieno alberga el Ángel de Monteverde, una obra maestra del arte funerario neoclásico considerada una de las más bellas y sensuales de su género.También conocida como el "Ángel de la Resurrección", la escultura fue creada en 1882 por el famoso artista italiano Giulio Monteverde. Encargada por Francesco Oneto, presidente de la Banca Generale, la obra fue creada en memoria de la familia Oneto.La escultura de mármol representa a un ángel con rasgos de niña, con rizos detallados y una larga trompeta en la mano que tocará el día del Juicio Final. A diferencia de muchos ángeles del arte funerario, su rostro tiene una expresión sutil y pensativa que parece a la vez consoladora y distante.El Ángel de Monteverde fue bien recibido por el público y se hizo tan popular que fue imitado repetidamente en toda Europa y Norteamérica, creando casi un estilo común. Monteverde también creó una réplica para su propia tumba en el cementerio del Verano de Roma, 26 años antes de su muerte.A pesar de las numerosas imitaciones, ninguna ha logrado replicar la delicada belleza de esta obra maestra. El original se conserva en Staglieno como una preciosa reliquia.