La placa de San Juan Bautista es un objeto de extraordinaria belleza y valor histórico conservado en el Museo del Tesoro de la Catedral de San Lorenzo de Génova. Se dice que el plato se utilizó para recoger la cabeza del santo tras su decapitación, y está fabricado con una calcedonia romana del siglo I d.C., decorada con un marco y una cabeza central de factura francesa del siglo XV.Génova tiene un profundo vínculo con San Juan Bautista, patrón de la ciudad, y a lo largo de los siglos se han traído a la ciudad diversas reliquias y objetos relacionados con la figura del Bautista. La pieza fue donada al Protectorado de la Capilla de San Juan Bautista por el papa Inocencio VIII, miembro de la noble familia genovesa Cybo, poco antes de su muerte en 1492, como muestra de su apego a la ciudad.Desde entonces, la placa se conserva en la catedral de San Lorenzo de Génova, ciudad en la que residen muchos devotos de San Juan Bautista. La guía de la Sagep dedicada al Museo del Tesoro ofrece una breve pero exhaustiva descripción de la pieza, destacando su importancia histórica y religiosa. En definitiva, la placa de San Juan Bautista representa una pieza única de la historia genovesa y es un precioso testimonio de la devoción de la ciudad a su santo patrón.