El lobo de los Apeninos, un depredador voraz, ha sido demonizado y llevado al borde de la extinción, pero gracias a una oportuna política de repoblación este peligro ya ha pasado. Si quiere observar este animal relativamente de cerca, en Civitella Alfedena hay una gran área que alberga el Museo del Lobo, dedicado a un depredador que nos fascina a todos. Desde aquí se puede encontrar un sencillo sendero de visita y llegar a un punto que no sólo ofrece una gran vista del lago Barrea, sino que además permite observar algunos de estos lobos en semilibertad en un área cerrada de cuatro hectáreas. Una de las excursiones más emocionantes del parque es Wolf Howling, una llamada especial al bosque. Hace mucho tiempo, esta fue la técnica utilizada por los cazadores de lobos de Abruzos para localizar manadas de lobos, y hoy en día está de nuevo de moda, con el uso de una grabación digital amplificada y un potente altavoz para reproducir el sonido de un lobo aullador en estas zonas donde el lobo puede vivir sin el peligro de ser cazado. Cuando el animal, aunque esté lejos, responde a la llamada, es realmente una sensación emocionante.