Fundado por los romanos en el siglo II con el nombre de Forum Livii, o Foro de Livio, era el punto de paso desde la Via Consolare hasta las puertas de la actual Toscana. La ciudad conserva huellas estilísticas y artísticas de todas las fases de su historia, desde el arte románico hasta el renacentista, pasando por las líneas sencillas y simétricas de los veinte años de gobierno de Mussolini. El sencillo trazado del casco antiguo permite visitar la zona de la plaza a pie, sin tener que recurrir a medios de transporte más rápidos, desplazándose así a los puntos de mayor interés artístico y cultural. Sin duda, la hermosa Piazza Saffi es el punto de partida y de llegada de cualquier visita a Forlì, siendo una de las más bellas y grandes de Italia. Desde esta posición, incluso simplemente de un vistazo, podemos ver tres altos edificios que se elevan sobre la ciudad: la Torre Cívica, o Torre del Reloj, el Campanario de la Catedral y el Campanario de San Mercuriale, perteneciente a la Basílica del mismo nombre, que todavía hoy se puede visitar y subir. La ciudad, gracias al control de la familia Ordelaffi durante unos dos siglos, se ha enriquecido con prestigiosos palacios nobiliarios que pueden admirarse a lo largo de las calles del centro histórico, en particular a lo largo de Corso Garibaldi y Via P. Maroncelli. Destacan también las iglesias de Forlì, además de la Catedral y San Mercuriale: Le invitamos a descubrir la arquitectura barroca de dos prestigiosos monumentos, recientemente restaurados: la iglesia del Sufragio, en la plaza Saffi, y a unos cientos de metros, la iglesia de San Filippo Neri, en la calle G. Saffi.