Integrada en el paisaje, casi parece que la Fortaleza de Castrocaro completa el diseño y la fisonomía del acantilado, con el que se ha convertido en una sola entidad. Los colores y los materiales se han unido de forma inextricable, dando como resultado una combinación única de arquitectura fortificada y entorno natural. La fortaleza de Castrocaro se compone de tres obras arquitectónicas y defensivas distintas: el Girone, la Rocca y los Arsenales Mediceos.
La visita comienza en el Palacio del Castellano, donde se encuentra el Museo Histórico del Castillo y de la Ciudad, con armas, mobiliario, pinturas y mayólicas medievales y renacentistas que cuentan la historia milenaria de la Fortaleza a través de los tres períodos de dominación del castillo y de la ciudad. A continuación, la visita se dirige a los extraordinarios y singulares Arsenales Mediceos de la Fortaleza de Castrocaro Terme, también conocidos como "artillería", que representaron una novedad en el ámbito de la arquitectura fortificada renacentista. Se caracterizan externamente por un enorme muro de ladrillo, mientras que en el interior el espacio se divide en tres grandes salas de más de 12 metros de altura. En una de las salas hay una gran y espectacular chimenea oblicua que aprovecha el efecto "Venturi".