En el interior del Baptisterio ocupa un lugar privilegiado la Pila Bautismal, una magnífica creación en mármol, bronce y esmalte a la que contribuyeron los más grandes escultores de la época, como Giovanni di Turino, Lorenzo Ghiberti, Donatello y Jacopo della Quercia, entre 1417 y 1431. La pila consiste en una pila hexagonal adornada con seis paneles de bronce dorado que representan escenas de la vida de San Juan Bautista alternadas con estatuas de las virtudes, dos de las cuales -la Fe y la Esperanza- son de Donatello. Entre las escenas más representativas se encuentra el Bautismo de Cristo de Lorenzo Ghiberti, fundido en 1427, una escena elegante y sofisticada, con una calidad pictórica y un sentido de la perspectiva conseguido gracias a la adopción de la técnica del "stiacciato" (relieve muy plano y bajo). El ciclo se completa con un célebre relieve fundido por Donatello en 1427 que representa el Banquete de Herodes, la escena más conmovedora de todas, tanto por el dramatismo del tema como por las magníficas cualidades formales de la tabla.