Vinculada a las fiestas navideñas del municipio de Acquapendente está la tradición de las imbriachelle, que deben su nombre a la adición de un buen vaso de vino a la masa. No existe documentación escrita que permita datar con precisión el inicio de esta tradición gastronómica, pero hay panaderías en el municipio de Acquapendente, regentadas por personas mayores que afirman elaborar imbriachelle desde 1956 y haber heredado la receta de sus padres, que las hacían desde principios del siglo XX. Por otra parte, el uso del azúcar, considerado un "bien de lujo" y la base de la preparación, confirmaría esta datación. Las imbriachelle son galletas alargadas o en forma de rosquilla elaboradas con vino y frutos secos.
El color de la galleta, de gris a rojo, varía según se utilice vino blanco o tinto. Se conservan durante unos 30 días.
Los ingredientes para la preparación del imbriachelle son: harina 00, azúcar, vino tinto o blanco, aceite de oliva virgen extra, canela, pan de ángel, nueces, cacao (opcional), ralladura de naranja (opcional), bicarbonato de sodio cremor tártaro (opcional). La masa amalgamada se corta en pequeños trozos y luego se le da forma a los distintos productos y se coloca en moldes de acero. La cocción se realiza en el horno a unos 200°C durante 20 minutos. El producto cocido se deja enfriar dentro de los moldes a temperatura ambiente.
Se trata de un "pastel de pobres" preparado para acompañar una buena copa de vino al final de una comida (se empapan en vino para ablandarlos) o para ser disfrutado como aperitivo en los aperitivos de bodega, junto con carnes curadas y pescados marinados.
Top of the World