La taberna más antigua del mundo se llama "Al Brindisi" y se encuentra en Ferrara. Un estrecho callejón junto a la catedral, una historia de casi seiscientos años que le ha valido una mención en el Libro Guinness de los Récords. La taberna ya existía en 1435, cuando se llamaba "Hostaria del Chiuchiolino". En aquella época se llegaba en barco desde la actual Via degli Adelardi, luego Via del Gorgadello, precisamente porque estaba cerca de una pequeña ensenada. Como ya se dijo en su momento, el restaurante era conocido como la "Osteria del Chiucchiolino", un nombre recurrente en varias ciudades italianas de la época, ya que "chiucchiolino" deriva de "chiù", cuya expresión contraída recuerda el término "ciucco", sinónimo de borracho.
Entre los personajes ilustres que lo frecuentaban estaban: Benvenuto Cellini, Tiziano Vecellio, Ludovico Torquato Tasso. Incluso Ariosto menciona este lugar en su comedia "La Lena".
En la posada también se alojaba Nicolò Copernico, el famoso científico polaco graduado en la Universidad de Ferrara, donde comenzó a elaborar su revolucionaria teoría astronómica bajo la dirección de Domenico Navara.