La iglesia del Nuevo Purgatorio fue construida entre 1726 y 1747 con la contribución económica de la Cofradía de las Santas Almas del Purgatorio y algunos ciudadanos. La fachada es de clara inspiración barroca tardía y destaca en el contexto urbano en el que se encuentra la iglesia por su forma convexa que, junto con la estructura interna, la hace única entre los lugares de culto de Matera. La decoración del portal y de toda la fachada está inspirada en los temas de la muerte y la vida eterna. La fachada está intercalada con pilastras y está dividida en dos partes por un cordel: en la parte superior destaca un nicho que alberga una estatua de la Virgen y el Niño, que están rodeados de decoraciones que representan ángeles y otros elementos ornamentales; en la parte inferior es de considerable impacto el portal central ricamente decorado, en el dintel está tallada una escena que representa dos esqueletos que flanquean un alma condenada; a los lados hay dos puertas más pequeñas coronadas por nichos que albergan a la derecha la estatua del Arcángel Miguel y a la izquierda la del Arcángel Rafael. El interior es de planta circular y está marcado por 4 pares de columnas de piedra local pero decoradas para que parezcan de mármol, sobre ellas descansa una cúpula de madera decorada con representaciones de los cuatro evangelistas y los padres de la iglesia. Además de los tres altares, el órgano del siglo XVIII y el púlpito de madera son dignos de mención.