La Piazza Vecchia es el corazón más antiguo de la ciudad, es "una de las plazas más fascinantes del mundo", como escribió Le Corbusier tras verla una tarde al atardecer. Creado tras la demolición de casas y tiendas medievales, es un espacio renacentista con una fuente en el centro donada en 1780 por el podestà Contarini. Encerrado a ambos lados por edificios históricos como el Palacio del Podestà, el Palacio de la Ragione, que data del siglo XII pero que fue reconstruido en los siglos XV-XV con el león de San Marcos, lo que atestigua la dominación de la Serenísima. Destaca por encima de todas ellas la imponente Torre del Ayuntamiento, de origen medieval, que sigue dando 100 campanadas a las 10 de la noche, en recuerdo de cuando se cerraban las puertas de la ciudad. En la Piazza Vecchia, el tercer domingo de cada mes (excepto en agosto) tiene lugar el Mercantico: un mercado de antigüedades.