No hay que confundirlos con las tapas, los pintxos son el aperitivo vasco por excelencia. Se trata de pequeños trozos de pan, cubiertos con diversos ingredientes como anchoas, jamón, queso de cabra, pimientos fritos o incluso croquetas, y atravesados por un palillo. Los encontrarás alineados a lo largo de la barra, y la idea es servirse y contar los palos y el final para saber cuánto debes. Cada pintxo suele costar entre 1 y 3 euros.
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