El santuario ermita de Greccio, también conocido como Santuario del Pesebre, es un santuario y ermita franciscana situada en el municipio de Greccio, el más conocido de los cuatro santuarios del Valle Sagrado de Rieti. Situado a unos 660 m de altitud y a unos 15 km de Rieti, está encajado y rodeado de rocas y encinas que forman una especie de marco natural. Se encuentra cerca del característico pueblo medieval de Greccio, que domina la cuenca de Rieti, lo que hace que el lugar sea muy pintoresco y con un amplio y solemne panorama. El nacimiento del Santuario de Greccio está vinculado a una leyenda en la que se dice que San Francisco pidió a un niño que arrojara una brasa ardiendo hacia la montaña. Increíblemente, la pira ardiente de la aldea llegó hasta las altas rocas donde ahora se encuentra el santuario. En aquella época, la zona era propiedad del señor feudal llamado Velita. Este último, en 1223, invitó a San Francisco a realizar una espléndida representación, con personajes de carne y hueso, del nacimiento de Jesús en la noche de Navidad. Otra leyenda vinculada a esta representación cuenta que el bebé, único personaje no vivo, cobró vida por un momento y luego volvió a ser como antes. A partir de ese momento, Greccio se convirtió en la cuna del primer belén del mundo. Las fuentes históricas datan la presencia de San Francisco en Greccio en 1223. Tras el acontecimiento histórico de la Navidad de ese mismo año, el Santo dejó su huella en numerosos episodios que caracterizaron la historia de estos lugares y más allá. En 1226 abandonó definitivamente el valle de Rieti para no volver jamás.
El centro espiritual y físico del Santuario del Greccio es la pequeña Capilla del Belén, una especie de gruta donde, según la leyenda, se representó la Natividad. Debajo de la mesa del altar, es posible ver la roca que, siempre según la tradición, albergó al niño Jesús durante la representación de la Navidad deseada por San Francisco.
Encima del altar hay varias representaciones, como un fresco del siglo XV que representa la Natividad del Señor. La Virgen María es inmortalizada en el momento de amamantar al Niño en presencia de San José. A la izquierda del altar, en cambio, encontramos un fresco de la Natividad pintado por Francisco en Greccio. En el exterior de la capilla hay dos frescos que representan una Natividad, de la escuela Umbro-Marchigiana, y un retrato de San Juan Bautista. Saliendo de la capilla del pesebre, se entra en la parte más antigua del Santuario-Convento de Greccio, donde se encuentran el refectorio de los frailes, el dormitorio, la celda de San Francisco y el púlpito de San Bernardino.