El nombre de este municipio deriva casi con toda seguridad de "Scopulus", que significa acantilado o roca, o de "Scapulae", que corresponde a la ladera de una montaña. Su posición permite aceptar ambos términos para explicar el topónimo. Desde sus orígenes hasta el siglo XI, Scapoli siguió los mismos acontecimientos que el cercano Cerro al Volturno. De hecho, en esta época era un feudo eclesiástico, perteneciente a la abadía de San Vincenzo a Volturno; durante el gobierno de los Filangieri, los hijos de Borrello atacaron varios castillos, entre ellos el de Scapoli, y se apoderaron de ellos. Una valiosa fuente documental de referencia para conocer las vicisitudes históricas de la ciudad es el "Chronicon Vulturnense", un códice iluminado realizado por un monje después de 1100. El texto afirma que en el siglo VIII el emplazamiento de la actual Scapoli estaba cubierto por una rica vegetación y que sólo a partir de mediados del siglo IX surgió el asentamiento de Castrum Scappili, mediante la colonización de las tierras que pertenecían a la antigua abadía de San Vincenzo al Volturno. El antiguo núcleo de la villa medieval presenta todavía un tejido urbano de considerable interés, cuyo rasgo distintivo es sin duda el Palacio Marchesale dei Battiloro. El edificio se levanta sobre la roca aflorante que formó los cimientos del castillo de Scapoli, convertido posteriormente en vivienda. En el interior del palacio hay una escalera que lleva al sótano y una gran chimenea de piedra en la cocina. Otro elemento urbano especialmente evocador es el Cammino di Ronda, un paseo panorámico que sigue el perfil de 360° de la roca sobre la que se levanta el pueblo de Scapoli.