El Ponte Girevole es sin duda el símbolo más famoso de la ciudad de Taranto. El Taranto-Ponte Girevole es prácticamente automático, un poco como el Coliseo de Roma, la Torre Eiffel de París, el Big Ben de Londres, Amsterdam... Bueno, ya lo tienes. Veamos cómo funciona el Ponte Girevole y repasemos (sí, brevemente) los pasos de su construcción.
En primer lugar, consiste en una imponente estructura metálica que atraviesa el canal navegable que conecta la isla del casco antiguo con Borgo Nuovo. El agua sobre el puente es arada diariamente por los pequeños botes de los pescadores de Taranto. En la antigüedad, había un verdadero istmo para conectar las dos orillas. Este terreno conectaba la acrópolis de la ciudad (hoy "casco antiguo") con el resto de la ciudad, que se encuentra en el actual Borgo Nuovo, pero fue trasladado posteriormente a finales del siglo XV para proteger el castillo aragonés de los ataques enemigos. La apertura del Ponte Girevole es realmente un espectáculo único, sobre todo si tenemos en cuenta que sólo se utilizaba para permitir el paso de grandes barcos al Mar Piccolo o de éste al Mar Grande.
También en mayo, está prevista una apertura extraordinaria para el paso de la sugestiva procesión marítima dedicada al patrón de Taranto, San Cataldo. El Ponte Girevole está dividido en dos mitades. El movimiento de las ruedas dentadas las separa y giran alternativamente hacia un lado: primero se desplaza la más cercana a la isla, luego la conectada al nuevo pueblo.
Al final de la maniobra, que dura unos tres minutos, las dos mitades del Ponte Girevole giran hacia el Mar Piccolo y se abren de par en par como los brazos de un padre que te da la bienvenida al interior. El nuevo pueblo se separa temporalmente del viejo y el pueblo se derrumba como una galleta.