Las "pizzelle" están muy extendidas por toda la región, aunque existen ciertas diferencias entre los principales centros de producción, sobre todo en lo que respecta a la consistencia de la masa y a los ingredientes utilizados para aromatizarlas (limón o anís). Estas especialidades se conocen también con distintos nombres, como "neole", "nevole" (en Ortona), "ferratele" o "cancellate". Se trata de gofres cocinados con una "plancha" especial, ligeramente hueca y etiche con cuadrados o rombos en el interior, que dan al producto su forma distintiva, generalmente cuadrada, redondeada o en forma de abanico, con motivos en relieve (cuadrados, rayas o rombos). La receta es muy sencilla. Las claras de huevo se baten a punto de nieve, antes de añadir las yemas, el aceite de oliva virgen extra, el azúcar y la ralladura de limón. Después de batir bien, se forma una mezcla suave añadiendo poco a poco la harina. Se coloca una cucharada en la plancha, después de engrasarla y calentarla en la chimenea o en un aro de gas o eléctrico. A continuación se cierra la plancha y se pone de nuevo al fuego, teniendo cuidado de darle la vuelta a mitad de la cocción. Cuando la mezcla se dore, estará cocida y se podrá retirar de la plancha con un tenedor, antes de colocarla en una bandeja para que se enfríe. Es muy importante establecer el tiempo óptimo de cocción en función del tipo de plancha y de la intensidad de la llama. Tradicionalmente, el tiempo correcto se calcula rezando un Ave María seguido de un Padre Nuestro. Por lo general, se pueden hacer de 3 a 5 "pizzelle" con un solo huevo, dependiendo del tamaño de la gofrera. El resultado es un delicioso bizcocho de consistencia blanda (más grueso) o más crujiente (más fino), según la receta, que varía según los lugares y las familias, y por tanto la plancha utilizada. No tenemos información segura sobre los orígenes de esta especialidad, pero la tradición de forjar planchas con el escudo o las iniciales del propietario en una cara y la fecha de fabricación en la otra revela que las planchas de "pizzelle" ya eran muy utilizadas por las familias de los Abruzos entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Las "pizzelle" eran tradicionalmente especialidades de boda, preparadas para los matrimonios y ofrecidas a todos los invitados que visitaban a la novia para ver sus regalos, pero posteriormente se extendieron a todas las festividades, tanto religiosas como profanas. El uso de la plancha y el dibujo clásico (cuadrados, rayas o rombos) también permite adivinar el origen de los otros nombres utilizados para este producto o sus pequeñas variaciones: "ferratelle" y "cancellate" son sencillos (significan "barandillas" o "rejas", y a veces se dice que derivan del hecho de que originalmente eran preparadas por monjas de clausura). Sin embargo, los orígenes de las "neole" o "nevole" -que suelen ser más blandas y, por tanto, más adecuadas para ser rellenadas con "scrucchiata" (mermelada de uva), nata, chocolate o miel- son más complejos (aunque probablemente deriven de "nuvole", que significa "nubes", debido a su consistencia blanda). La receta de las "nevole", producidas únicamente en la zona de Ortona, presenta algunas diferencias, como la adición de jarabe de mosto a la mezcla. Al ser blandas, las "nevole" pueden enrollarse en una especie de cucurucho; tienen un sabor más distintivo y a veces también un relleno.