El brodetto se originó en siglos pasados como un plato de pobres de los pescadores del Adriático, que cocinaban para sí mismos las capturas que eran difíciles de vender por su baja calidad o pequeño tamaño. Cada pueblo de la costa tiene su propia variante, que, sin embargo, no altera sustancialmente la receta básica, cuya característica es precisamente la de utilizar diferentes calidades de pescado fresco según la temporada. Una de las versiones más conocidas es la "alla Portocorsinese", cuya receta fue registrada en la Cámara de Comercio en 2006 por la Academia Italiana de Cocina.